Hoy en día gran parte del consumo de contenido sucede a través de las redes sociales. La idea de sentarnos frente al televisor para ver las noticias, una serie, un reality show o una película parece, cada vez más, ser cosa del pasado. Es cierto que muchos aún lo hacen, sin embargo, también es claro que gran parte de las audiencias están migrando a otras plataformas. Esto ha ocasionado un cambio no solo en la forma en la que consumidos contenido, sino también las fuentes que lo generan. Nos referimos a los creadores de contenido.
¿Cómo funcionan los derechos de autor?
Tal como lo mencionamos en entradas anteriores, los derechos de autor protegen obras artísticas y literarias, así como el software y diversos tipos de contenido digital. En México, estos derechos se encuentran reconocidos y regulados por la Ley Federal del Derecho de Autor, y su objetivo principal es reconocer al autor como titular de los derechos sobre sus creaciones, y se clasifican de dos formas: los derechos morales y los derechos patrimoniales.
Los derechos morales consisten en el reconocimiento de la autoría de una persona sobre sus obras. Son derechos inalienables e imprescriptibles, es decir, no pueden ser transferidos ni tienen fecha de expiración. Sin importar el paso del tiempo, las sinfonías de Beethoven o las pinturas de Picasso siempre serán suyas y todos tenemos la obligación de reconocer su autoría.
Por otro lado, los derechos patrimoniales son aquellos que hacen posible la explotación económica de una obra. A diferencia de los morales, los patrimoniales sí pueden ser transferidos, generalmente por medio de licencias o de otros instrumentos jurídicos. Es así como un autor puede ceder los derechos de su libro para su adaptación al cine. Sin embargo, cabe resaltar que los derechos patrimoniales sí tienen fecha de expiración, tras la cual las obras pasan a formar parte de lo que conocemos como “dominio público”.
Los derechos de autor en YouTube y otras plataformas

Seguramente aquellos que llevan tiempo publicando videos en YouTube, TikTok, Instagram, etc. ya tienen una idea de los que pueden y no pueden hacer. Incluso es probable que aquellos que solo utilizan estas plataformas para seguir a sus creadores favoritos hayan escuchado de casos en los que “les bajaron el video” o “se lo desmonetizaron”.
Por ejemplo, YouTube utiliza un sistema llamado Content ID para identificar el uso de material con derechos de autor y puede eliminar el contenido, bloquear canales o desmonetizarlos si se detectan violaciones. En sus políticas, la compañía indica que los creadores “no deben subir vídeos que no hayan creado ellos mismos ni utilizar contenido cuyos derechos de autor pertenezcan a otra persona si no cuentan con la autorización pertinente”.
Por su parte, TikTok ha adoptado una postura similar, haciendo saber a sus usuarios que no pueden “publicar, compartir ni enviar ningún contenido que incumpla o infrinja derechos de autor, de marca comercial u otros derechos de propiedad intelectual (PI) de terceros”.
Este tipo de prohibiciones se repite en otras plataformas (como Instagram y Threads), y dado el impacto y presencia de las redes sociales hoy en día, es probable que los derechos de autor sigan evolucionando para garantizar la protección de los intereses de los creadores.
¿Cómo puedo proteger mis derechos de autor?
En México, así como en la mayor parte del mundo, estos derechos son reconocidos desde el momento de concepción de la obra, por lo que no es necesario su registro para hacerlos valer. Sin embargo, registrar tu obra ante la autoridad competente (INDAUTOR en el caso de México) te permite contar con un elemento probatorio que puede llegar a facilitar su protección en caso de infracción por parte de terceros.
¿Qué hacer si alguien a utilizado mis obras sin mi consentimiento?
Puede parecer que los derechos de autor son un obstáculo al momento de publicar contenido en plataformas como YouTube y TikTok, sin embargo, debemos recordar que estos derechos funcionan en ambas direcciones, y que nuestros derechos valen tanto como los demás.
Afortunadamente, este tipo de plataformas ofrecen mecanismos que buscan facilitar a los autores la protección de sus obras, ya sea mediante formularios u otras herramientas con el objetivo de detener al infractor y reparar el daño.
Los derechos de autor son más que una herramienta legal: son una forma de proteger tu creatividad, tu esfuerzo y tu voz. Como creador de contenido, conocerlos te permite compartir tus obras con libertad y construir tu identidad en la era digital.


Deja un comentario